Internet ha sufrido una transición en cuanto a los tipos de páginas web. En un principio, las únicas páginas se denominaban Web 1.0, donde los usuarios sólo podían ver la información sin ninguna posibilidad de modificarla u opinar sobre ella.
Hoy en día ya disfrutamos de las Web 2.0, páginas orientadas a la interacción que también actúan como puntos de encuentro. Éstas son dependientes de los usuarios de internet. La ventaja que nos ofrecen es que no hay necesidad de ser informático profesional para crear tu propia página (como por ejemplo, un blog) y personalizarla, dando oportunidad a los demás usuarios para acceder a ella y aportar más información, opiniones e incluso críticas.
Gustavo Acevedo.
jueves, 17 de julio de 2008
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